Hoy queremos hablaros de algunas cosas que hacemos de vez en cuando con nuestras botas de fútbol y que no son nada recomendables. A veces las tratamos como simples objetos, cuando en realidad son herramientas muy delicadas que necesitan unos cuidados específicos.
El primer error que algunos cometen es meterlas en agua caliente. Este era un método que utilizaba Cristiano Ronaldo con sus Nike Mercurial hace algunos años, ya que estaban fabricadas con un material poco elástico y flexible. Eran unas botas bastante incómodas y Ronaldo las metía en agua caliente para dilatarlas. Este método podía funcionar con las botas de aquella época, pero hoy en día los materiales han cambiado y ya no necesitan algo así. Las botas de fútbol actuales están fabricadas con materiales mucho más elásticos y flexibles que no requieren este método, aunque todavía hay gente que sigue poniéndolo en práctica.
Como segundo error, quiero hablaros de todos aquellos que compran una talla o incluso dos tallas más de la que necesitan. Esto ocurre a menudo cuando alguien está obsesionado con un determinado modelo de botas, pero este no se adapta bien a su pie. Aunque la bota les resulte incómoda, optan por comprar una talla más grande. Esto es un error, ya que el pie no quedará bien sujeto ni estable en el interior de la bota y habrá un exceso de movimiento que puede provocar diferentes tipos de lesiones.
Como tercer error, hablamos de quienes pintan sus propias botas de fútbol o sus guantes de portero. Al hacerlo, por ejemplo utilizando un spray de pintura, podemos dañar la bota o el guante y destruir por completo las propiedades de los materiales con los que están fabricados. Esto puede hacer que pierdan todo su agarre y reducir considerablemente la vida útil tanto de los guantes de portero como de las botas de fútbol.
Como último error, hablamos de algo que muchos jugadores han hecho en los últimos años y que algunos siguen haciendo: quitar los cordones de las botas de fútbol. Este es un error importante que puede provocar lesiones, ya que el pie no tendrá la misma estabilidad al no contar con la sensación de ajuste y sujeción que proporcionan los cordones. Si una bota ha sido diseñada con cordones, es porque los necesita para ofrecer todas las prestaciones para las que ha sido diseñada. Hemos visto, por ejemplo, a Reus jugar con unas Puma Future sin cordones, pero Reus, al ser un jugador profesional, utiliza botas fabricadas específicamente para él y adaptadas a la forma de su pie. De esta manera, el pie queda perfectamente protegido y sujeto en el interior de la bota.