Hoy hablamos de uno de los grandes campeones de todos los tiempos, de un jugador que hizo historia con la camiseta del Real Madrid y con la camiseta de la Selección Española. Un jugador recordado por todos por sus increíbles paradas, pero también por la gran persona que ha sido fuera del campo. Siempre se le ha descrito como un chico sencillo, humilde y generoso.
Iker Casillas pasó de jugar en las categorías inferiores del Real Madrid a debutar con el primer equipo prácticamente de un momento para otro, durante la temporada 1998-99, cuando todavía era muy joven. Ya en sus primeros años consiguió destacar y hacerse un hueco entre las grandes estrellas que formaban parte del equipo en aquel momento. Sin embargo, el camino no fue tan sencillo, ya que la temporada siguiente no fue titular indiscutible y pasó parte del año en el banquillo. Pero cuando llegó el momento de la verdad, allí estuvo. De hecho, tuvo que entrar durante una final de la Champions League y, gracias a sus grandes paradas, consiguió proclamarse campeón, siendo además uno de los jugadores más destacados del partido.
A partir de ese momento, Iker no dejó de ganar títulos con el Real Madrid y con la Selección Española. Todo ello como capitán, un líder indiscutible que cambió la historia del fútbol español al conquistar 3 Champions League, 5 Ligas, 2 Eurocopas y un Mundial, siendo protagonista absoluto en la final de este último. Todos recordamos cómo consiguió detener a Robben en el momento decisivo de aquella final, antes de levantar él mismo el trofeo que convirtió a España en campeona del mundo por primera vez en su historia.
Después de 15 temporadas en el Real Madrid, Casillas se trasladó a Portugal para jugar en el Oporto, un equipo que acabaría convirtiéndose en su segunda casa. Allí continuó su carrera hasta que, desgraciadamente, tuvo que abandonar los terrenos de juego tras sufrir un infarto.
A lo largo de su carrera, hemos visto a Iker lucir guantes de portero adidas, así como diferentes botas de fútbol. También utilizó durante una etapa la marca Reebok, con la que incluso ganó el Mundial utilizando sus guantes. Sin embargo, durante gran parte de su carrera, el portero español vistió y representó a adidas.
Bueno, chicos, este ha sido un pequeño resumen de la trayectoria de Iker Casillas y de sus guantes y botas de fútbol. Para nosotros es un honor dedicar este blog a un portero que consiguió enamorar a todos los aficionados con sus paradas.