Cuidado de guantes

Consejos para el mantenimiento de tus guantes

Lo primero que se debe hacer para cuidar un guante es tratar de erosionarlo lo mínimo posible. Para conseguirlo debes evitar los 4 principales motivos de agresiones externas en el guante:

  • 1. La palma entra en contacto con el suelo en una caída o durante un apoyo al levantarnos.
  • 2. Al ponerse un guante cuando ya tenemos puesto el de la otra mano se roza con la cinta adhesiva.

  • 3. Subirse continuamente las medias.
  • 4. El agua es, sin duda, el agente externo que más deteriora un guante. No se apreciará a simple vista este desgaste igual que ocurre con la erosión, pero sin embargo, afectará mucho más al agarre.

Para tratar de alargar la vida del guante te explicamos como lavarlo.

  • humeceder las palmas

    Ponernos los dos guantes en las manos y humedecer las palmas debajo del grifo. Echar sobre cada una de las palmas una pequeña cantidad de detergente para guantes. Si no disponemos de detergente puede servir cualquier tipo de jabón neutro para las manos, pero es necesario tener en cuenta que este jabón neutro contiene alguna sustancia que es más agresiva para el látex que el detergente especial para guantes.

  • Frotar las palmas
    Frotar con fuerza una palma contra la otra para que el detergente se extienda y que la fricción elimine toda la suciedad adherida al látex (se pueden frotar también los dorsos entre sí). Una vez eliminada la suciedad conviene eliminar completamente el detergente del guante. Ahora sí podemos empaparlo de agua y escurrir el guante hasta que el agua que expulsa esté completamente limpia de detergente y suciedad. Se pueden escurrir sin miedo a que el guante se rompa o que las costuras salten porque son suficientemente resistentes. Además, es importante evacuar la mayor cantidad posible de agua para acortar al máximo el tiempo de secado (si el guante lleva protecciones extraíbles hay que quitarlas para realizar este paso).
  • Secar el guante

    Es el momento de secar el guante. Sin duda el paso más delicado y más importante ya que hay que procurar que los lavados afecten lo menos posible al guante. Para que el secado sea perfecto deberemos:
    - Introducir dentro del guante un par de hojas de papel de periódico (el papel de periódico es súper absorbente y ayudará a secar lo más rápido posible el interior del guante).
    - Colgar los guantes en un lugar seco, ventilado y alejado de la luz directa del sol o de fuentes de calor.

  • Guardar el guante

    Una vez que comprobemos que está completamente seco, hay que guardar el guante de tal manera que sepamos que puede pasar así largos períodos de tiempo sin sufrir daños. El látex se pega a sí mismo, así que hay que proteger el pulgar que, como suele ir plegado, se adhiere a la palma. La mejor manera es recortando un papel que haga de barrera entre el pulgar y la palma.